Incluido en la revista Ocronos. Vol. VIII. N.º 8–Agosto 2025. Pág. Inicial: Vol. VIIIN.º 8: 982

Autor principal (primer firmante): Karina Del Carmen Faicán Narvaéz

Fecha recepción: 15/08/2025

Fecha aceptación: 19/08/2025

Ref.: Ocronos. 2025;8(8): 982

Doi:https://doi.org/10.58842/DJAA9871

Autores:

  1. Karina del Carmen Faicán Narvaéz
  2. Juan Carlos Miranda Mena
  3. Gisselle Santiago Rodriguez
  4. Nuris Noemí Mendoza Vicuña
  5. Santiago Embus Rincón

Resumen

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica, inmunomediada, caracterizada por la hiperproliferación de queratinocitos, infiltración de linfocitos T y producción excesiva de citocinas proinflamatorias. Esta condición, que afecta entre el 2% y el 3% de la población mundial, tiene un impacto negativo profundo en la salud física, emocional y social del paciente. Los avances recientes en inmunología han permitido el desarrollo de terapias biológicas dirigidas, entre las cuales los inhibidores selectivos de la interleucina 23 (IL-23) destacan por su alta eficacia, duración sostenida de la respuesta y perfil de seguridad favorable. Estos fármacos, como guselkumab, risankizumab, tildrakizumab y mirikizumab, han demostrado no sólo reducción significativa de la carga cutánea medida por PASI (Psoriasis Area and Severity Index), sino también una mejora sustancial en los índices de calidad de vida, como el DLQI (Dermatology Life Quality Index). En este artículo se exploran las bases moleculares, datos clínicos y efectos terapéuticos de esta clase de fármacos, así como su impacto real en la práctica médica diaria.

Palabras clave:

Psoriasis; IL-23; Terapias biológicas; Guselkumab; Risankizumab; Calidad de vida; DLQI